Cuando nace un bebé, muchas conversaciones giran alrededor de cómo está, cuánto duerme y cómo va creciendo.
Las visitas van directas a la cuna. En el grupo de la familia se comparten fotos, pesos y tomas. En las revisiones, casi todas las preguntas son sobre el bebé. Y tú contestas a todo mientras nadie se detiene a preguntar cómo has dormido tú, cómo te estás recuperando o qué te ronda la cabeza a las cuatro de la mañana.
La experiencia de la madre también merece atención.
Su bienestar emocional. Los cambios en su identidad. Las relaciones. La culpa. La forma de reconocerse en una vida que ha cambiado.
De eso trata la salud mental materna, y de eso va este artículo: qué es, por qué la madre suele quedar en segundo plano, qué señales merecen atención y cómo cuidarla, tanto si eres tú la madre como si quieres acompañar a una.
Qué es la salud mental materna
La salud mental materna es el bienestar emocional y psicológico de la mujer durante el embarazo, el posparto y la crianza. Incluye los trastornos que pueden aparecer en esta etapa, como la depresión o la ansiedad posparto, pero no se limita a ellos: también abarca cómo vives los cambios en tu cuerpo, en tu identidad, en tu pareja y en tu día a día.
La Organización Mundial de la Salud la considera una prioridad de salud pública: estima que, en todo el mundo, alrededor del 10 % de las embarazadas y el 13 % de las mujeres que acaban de dar a luz presentan un trastorno mental, sobre todo depresión.
Y no se acaba con la cuarentena. La salud mental materna sigue importando cuando tu hijo empieza la escuela infantil, cuando vuelves al trabajo o cuando llega el segundo.
Por qué la salud mental materna queda en segundo plano
El bebé tiene un calendario de revisiones; la madre, muchas menos
Peso, vacunas, desarrollo: el seguimiento del bebé está pautado durante meses. El de la madre suele concentrarse en las primeras semanas y en la recuperación física. Lo emocional queda, muchas veces, a la iniciativa de cada una.
«Lo importante es que el bebé esté bien»
Es una frase que se dice con cariño y que deja poco sitio para todo lo demás. Si el bebé está bien y tú no, parece que no tienes derecho a quejarte. Y lo que no se puede decir, se calla.
Tú misma te pones al final de la lista
Comer de pie, posponer la ducha, no pedir cita para ti porque no hay hueco. Cuando estás pendiente de todo y de todos, tu malestar puede parecer un lujo que no te puedes permitir.
Lo que también merece atención en la madre
La salud mental materna no se reduce a descartar una depresión. También incluye todo esto.
Su bienestar emocional
Llorar sin saber por qué, irritarte por cosas pequeñas, sentir que vas en piloto automático. No todo es un trastorno, pero todo merece que alguien pregunte. A veces lo que aparece es rabia, y cuesta todavía más contarlo.
Los cambios en su identidad
La mujer que eras antes de ser madre, la que eres ahora y las partes de ti que siguen ahí. Hablamos de ello en el artículo sobre identidad materna.
Las relaciones
La pareja cambia, las amistades cambian y la relación con tu propia familia también. Si sientes que todo pasa por ti, quizá te reconozcas en el resentimiento con la pareja tras tener un hijo.
La culpa
Por no disfrutar lo suficiente, por necesitar tiempo para ti, por volver al trabajo o por no volver. La culpa materna aparece cuando sientes que hay una forma correcta de ser madre y tú no estás llegando. Sobre ello escribimos en no disfruto de la maternidad y me siento culpable.
Reconocerse en una vida que ha cambiado
Los horarios, el cuerpo, el trabajo, el ocio. Todo se mueve a la vez y es normal necesitar tiempo para encontrarte en lo nuevo, y también para despedirte de lo de antes. Lo contamos en el duelo por la vida de antes de ser madre.
Señales de que tu salud mental necesita atención
Cuidar la salud mental materna también es saber cuándo consultar.
El baby blues, esa tristeza y sensibilidad de los primeros días después del parto, suele pasar sola en unas dos semanas. Si lo que sientes dura más, va a más o aparece más adelante, conviene consultarlo. Presta atención si notas:
- Tristeza, vacío o irritabilidad la mayor parte del día durante más de dos semanas.
- Preocupación constante que no te deja descansar, aunque el bebé esté dormido.
- Pensamientos intrusivos que te asustan.
- Sensación de que no puedes con tu día a día o de que todo te supera.
- Desconexión de tu bebé, de tu pareja o de ti misma.
- Dificultad para dormir incluso cuando tienes la oportunidad de descansar.
El NHS recoge estas señales de depresión posparto, y en el blog tienes más información sobre los síntomas de la depresión posparto y la ansiedad posparto. Puedes hablar con tu médica, tu matrona o una profesional de salud mental. No necesitas esperar a estar peor para pedir ayuda.
Si hay peligro inmediato para ti o para tu bebé, llama al 112. En España, el 024 atiende ante pensamientos o riesgo de suicidio. En una emergencia, busca ayuda urgente en lugar de esperar una respuesta por WhatsApp.
Cómo cuidar la salud mental materna
Si eres tú la madre
Di cómo estás sin suavizarlo. Pide cosas concretas («quédate con el bebé de diez a doce para que pueda dormir») en lugar de un «ayúdame» general que luego te toca organizar. Y si algo no va bien, consulta sin esperar a que se pase.
Si eres su pareja, su familia o su amiga
Pregunta por ella antes que por el bebé, y espera la respuesta. Ofrece cosas concretas: comida hecha, una tarde libre, encargarte de una gestión sin que te la tenga que recordar. Y escucha sin corregir: si dice que está agotada, no necesita oír que es normal; necesita que alguien lo vea.
Preguntas frecuentes sobre salud mental materna
¿Qué incluye la salud mental materna?
Incluye el bienestar emocional de la mujer durante el embarazo, el posparto y la crianza, y también los trastornos que pueden aparecer en esta etapa, como la depresión o la ansiedad perinatal. Abarca además los cambios en la identidad, la pareja, la culpa y la forma de vivir la maternidad.
¿Es lo mismo baby blues que depresión posparto?
No. El baby blues es una tristeza y sensibilidad pasajera que aparece en los primeros días tras el parto y suele desaparecer en unas dos semanas. La depresión posparto dura más, es más intensa y afecta a tu día a día. Si tienes dudas, consúltalo.
¿La salud mental materna solo importa en el posparto?
No. Importa durante el embarazo, en el posparto y a lo largo de la crianza. Muchas madres notan el malestar meses o años después, cuando cambian las rutinas o se acumula el cansancio.
¿Cuándo debería consultar con una psicóloga perinatal?
Cuando el malestar se mantiene durante semanas, cuando te cuesta llevar tu día a día o cuando sientes que necesitas un espacio para hablar de ti. No hace falta tener un diagnóstico para pedir ayuda. Aquí tienes más información sobre la terapia con una psicóloga perinatal.
¿Puedo hacer terapia online con un bebé pequeño?
Sí. La terapia online te ahorra desplazamientos y te permite conectarte desde casa. Si tu bebé es pequeño, lo hablamos y buscamos la forma de que la sesión te funcione.
¿Y tú cómo estás viviendo todo esto?
Soy Cristina García, Psicóloga General Sanitaria especializada en maternidad y psicología perinatal. En Espacio Dalia acompaño a madres que quieren entender qué les está pasando y volver a tener sitio para ellas.
Lo hago con un acompañamiento personalizado de tres meses, con sesiones individuales online y un plan hecho contigo.
Si te has reconocido en este artículo, podemos empezar por una primera conversación: gratuita, online y de unos 30 minutos.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración clínica individual.
Cristina García Muñoz
Psicóloga General Sanitaria · Colegiada R-00869. Especializada en maternidad y salud mental perinatal. Acompañamiento psicológico online para madres desde España.