Hay una frase que muchas madres solo se atreven a decir en voz muy baja, o ni eso: «no disfruto de la maternidad». Y justo detrás, como una sombra, llega la culpa: «con lo que hay quien desearía estar en mi lugar…».
Si te reconoces, quiero empezar por lo más importante: poder decirlo ya es un acto de valentía, y no te hace mala madre.
Decirlo en voz alta ya es valiente
Vivimos rodeadas de un relato en el que la maternidad es plenitud constante. Lo ves en redes: otras madres «súper felices», y tú pensando que te has perdido como mujer. Esa comparación no te da envidia: te da un diagnóstico privado de que algo va mal en ti.
Pero nadie sube el minuto del llanto, del agotamiento, del «no puedo más». Comparar tu detrás de cámaras con el escaparate de otra es la trampa perfecta para sentirte la única.
Por qué puede pasar
No disfrutar no significa que no quieras a tus hijos. Suele apuntar a otra cosa que hay debajo:
- Agotamiento extremo. Es muy difícil disfrutar de nada cuando llevas meses sin descanso real. El placer necesita un mínimo de energía disponible, y tú la tienes en números rojos.
- Estás en plena transformación. La matrescencia remueve tu identidad entera. En medio de ese terremoto, «disfrutar» no siempre es lo primero que aparece.
- Puede haber algo más que cansancio. Cuando la falta de disfrute es constante, va con tristeza, vacío o desconexión, puede ser una señal de depresión posparto —que no es debilidad y que se trata.
Lo que NO significa
No significa que te hayas equivocado. No significa que seas fría o mala madre. Y no significa que vayas a sentirte así para siempre. Significa que estás sosteniendo mucho, probablemente sin apenas apoyo, y que algo dentro de ti está pidiendo que la cuiden a ella también.
Qué puede ayudar
- Bajar la vara. No tienes que disfrutar cada momento. Nadie lo hace. Soltar la exigencia de disfrutar ya quita un peso.
- Recuperar algo tuyo. El disfrute vuelve antes por lo que era tuyo (un rato a solas, una amiga, algo que te gustaba) que por forzarte a disfrutar de la maternidad.
- No hacerlo sola. Nombrar esto con alguien que no te juzgue cambia mucho. El aislamiento lo agrava; sentirte acompañada lo alivia.
Cuándo es señal de pedir apoyo
Si la falta de disfrute es casi constante, dura semanas, y viene con tristeza profunda, llanto frecuente, desconexión de tu bebé o pensamientos de que todos estarían mejor sin ti, no lo minimices: es momento de hablar con un profesional. No hace falta estar «lo suficientemente mal» para merecer ayuda. Esperar a tocar fondo solo alarga el camino de vuelta.
Justo esto es lo que miramos en el acompañamiento: madres que por fuera «llegan a todo» y por dentro hace meses que no se reconocen ni disfrutan.
Preguntas frecuentes
¿Es normal no disfrutar de la maternidad?
Es más común de lo que se dice. Suele apuntar a agotamiento, a la transformación de la matrescencia o, a veces, a una depresión posparto. No significa que no quieras a tus hijos.
¿Sentir esto significa que tengo depresión posparto?
No necesariamente. Pero si la falta de disfrute es constante y va con tristeza, vacío o desconexión durante semanas, conviene consultarlo con un profesional para valorarlo.
¿Volveré a disfrutar de mi maternidad?
Para muchas madres, sí, cuando descansan, se sienten acompañadas y sueltan la exigencia de disfrutar cada momento. No estás condenada a sentirte así.
Este es un tema sensible. Si te está pasando, hablar con una profesional puede ayudarte a atravesarlo acompañada, no a base de aguantar.
¿Y tú cómo estás viviendo todo esto?
Soy Cristina García, Psicóloga General Sanitaria especializada en maternidad y psicología perinatal. En Espacio Dalia acompaño a madres que quieren entender qué les está pasando y volver a tener sitio para ellas.
Lo hago con un acompañamiento personalizado de tres meses, con sesiones individuales online y un plan hecho contigo.
Si te has reconocido en este artículo, podemos empezar por una primera conversación: gratuita, online y de unos 30 minutos.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración clínica individual.
Cristina García Muñoz
Psicóloga General Sanitaria · Colegiada R-00869. Especializada en maternidad y salud mental perinatal. Acompañamiento psicológico online para madres desde España.